UGT plantea que la Seguridad Social facilite información económica del peso real de los cuidados en los salarios

El próximo domingo 22 de febrero se conmemora el Día de la Igualdad Salarial. La brecha retributiva, a pesar de que continúa descendiendo, muestra las desigualdades existentes entre mujeres y hombres en el mercado laboral.

Los datos que facilita el INE a través de la Encuesta de Estructura Salarial con datos de 2023, (último año con datos desagregados por sexo) reflejan que la brecha salarial en Aragón en ese año se sitúa en el 19,14%, medio punto por debajo del 2022, que fue del 19,63%.

En 2023, el salario medio anual en Aragón fue de 26.822,32 euros, pero desagregado por sexos el salario de las mujeres fue 5.664, 17 euros inferior al de los hombres; los primeros percibieron 29.589,45 frente a los 23.925, 28 euros de ellas. En el conjunto nacional la brecha se sitúa en el 15,74 % lo que supone un descenso de 1,35 puntos porcentuales respecto de 2022, según recoge el informe de UGT “La brecha salarial baja. 

La desigualdad no desaparece”, el salario promedio femenino fue, por tanto, del 89,86 % del masculino. No obstante, la brecha está influida por múltiples factores (tipo de contrato, de jornada, ocupación, antigüedad, complementos, segregación horizontal y vertical, falta de corresponsabilidad en los cuidados, etc.) que inciden de forma importante en el salario. El peso de los roles de género que mantienen la división sexual del trabajo siguen lastrando los avances.

Un factor fundamental y de un peso constatado en el descenso han sido las sucesivas subidas del Salario Mínimo Interprofesional desde 2019 que han traído aparejados sucesivos descensos en las diferencias salariales. Entre los años 2018 y 2023 el aumento fue de 344,10 euros brutos, una subida que facilitó que la discriminación salarial hacia las mujeres expresada en porcentajes de brecha salarial bajase un 5,68 %. 

Además, en nuestro país contamos con un sólido marco normativo en materia de igualdad y con instrumentos para garantizar la igualdad salarial entre mujeres y hombres que han posibilitado la eliminación de desigualdades. La transposición de normativas europeas en materia de transparencia retributiva y los Planes de Igualdad (con sus registros retributivos, valoraciones de puesto, auditorias retributivas, y diagnósticos elaborados cumpliendo la normativa) han permitido avanzar en la eliminación de las brechas de género.

Las diferencias salariales entre mujeres y hombres responden a una combinación de factores estructurales, culturales y organizativos. Existen diferencias en el acceso al empleo; la adjudicación como única vía de inserción laboral del trabajo a tiempo parcial (En Aragón, el 76,31% de esos contratos firmados son de mujeres); la promoción profesional, la asignación de complementos salariales, la infravaloración del trabajo femenino, los sistemas de clasificación de puestos de las organizaciones, sobre las que urge actuar determinando el valor relativo de cada empleo asignando de manera justa y objetiva la remuneración que corresponda.
Por todo ello, UGT reclama a las empresas el cumplimiento de la normativa (entre ellas del artículo 28 del Estatuto de los Trabajadores) en materia de igualdad, y que Inspección de Trabajo actúe de oficio en aquellas empresas que se infravalore los trabajados desempeñados por mujeres.

También exige que el Ministerio de Trabajo lleve a cabo la explotación del Registro y Depósito de Convenios Colectivos, Acuerdos Colectivos de Trabajo y Planes de Igualdad, en lo referente a igualdad retributiva:

Entre otras medidas, UGT plantea que la Seguridad Social facilite información sobre las reducciones de jornada por cuidados en términos económicos para poder utilizar la información en la Encuesta de Estructura Salarial y conocer el peso real que tienen los cuidados en los salarios.

El sindicato propone políticas de corresponsabilidad, incrementando permisos retribuidos para los cuidados, políticas públicas en materia de dependencia y la gratuidad de la educación de 0 a 3 años.
 

Fuente: UGT Aragón